Como algunos ya saben, hace un año cambie radicalmente mi exposición a químicos a través de productos de belleza, cuidado de la piel e higiene.

Lo primero en desaparecer fue el shampoo con sulfatos, hasta ser eliminado por completo. Estoy convencida que el shampoo es un producto contraproducente y absolutamente innecesario.

Otro cambio importante fue el desodorante. No es que no lo utilice, pero cambie a una fórmula sin clorhidrato de aluminio y aunque me sancocho un poco en mis “jugos”, prefiero sudar a no hacerlo. Cada ser humano tiene su olor muy particular y esconderlo o disimularlo con sustancias toxicas nunca puede ser buena idea. He notado que el olor de la gente en general es entre dulce y verde con dejos de tierra húmeda. Olores mas fuertes tienen que ver con la dieta y en algunos casos enfermedad.

El bicarbonato de sodio y el vinagre de manzanas (apple cider vinegar) y cualquier acondicionador orgánico, sin parabenos o dimeticonas es todo lo que uso en el cabello. Como mi cabello es rizado y por ende propenso a porosidad y resequedad, me pongo un gel de linaza y aloe vera con aceites de romero (evita la caída) y lavanda (… que es mi aceite favorito). El gel lo hago en la estufa de mi casa una vez cada 2 semanas y lo mantengo refrigerado.

Bueno, todo muy bien… pero que hago con las canas? Si, canas. Como tengo canas hace como 8 años me he tenido que teñir el cabello y en ocasiones mas veces de lo necesario. He investigado mucho sobre la henna y con mucho gusto la utilizaría, si pudiera encontrar a alguien que la sepa mezclar bien. La henna debes ser lo mas pura posible para evitar resultados “inesperados”. En Panamá no la venden, tendría que pedirla a través de Mehandi.com.

Lo que me lleva a la remolacha y el té. Con remolacha y té he teñido telas con facilidad, por que no el cabello? Esta receta es para cabellos rojizos, castaños y castaños oscuros y la cantidad de ingredientes para un largo medio.
OJO: Esto no funciona con el cabello rubio, ya que podria quedar rosado…

Ingredientes
una taza y media de agua
una remolacha mediana cortada en rebanadas
4 bolsas de te negro
2 gotas de aceite de romero

Preparación
Hervir las remolachas en agua hasta que se puedan perforar con un tenedor, apagar el fuego y colocar las 4 bolsas de te. Agregar aceite de romero, tapar y dejar reposar por 12 horas. Licuar y colar. El jugo restante se coloca en un atomizador.

Como usarlo
Asegúrate de tener el cabello seco y cubrir bien tu ropa. Empapa el cabello con el jugo de remolacha y envuélvelo con una toalla vieja o gorra de baño. Espera una hora. Repite el proceso de mojar y dejar secar hasta haber usado todo el jugo. Si eres valiente y no te da pena con los vecinos puedes salir al balcón para que el sol haga lo suyo también. Cuando te enjuagues la cabeza te sorprenderá que sale muy poco color ya que el mismo se absorbe con facilidad.

Resultado:
La diferencia en el tono base no es drástica, pero si se nota profundidad en el color. Según lo que he leído, hay que repetir el proceso varias veces para notar diferencia con las canas, en lo cual ayuda mucho el té. Lo que si me ha gustado mucho es el brillo adicional y suavidad del cabello y el delicioso olor que tengo desde ayer.

He notado también que cuando como remolachas, además de orinar rosado (que es muy divertido) mi piel y cabello adquieren un hermoso tono. Hasta siento que el color chocolate del iris de mis ojos adquieren un tinte rojo.

En resumidas cuantas: seguiré usando el té y la remolacha en el cabello hasta que encuentre a alguien en quien confíe el uso apropiado de la henna.

Les aviso como me va con el tinte de remolacha.