Me parece muy interesante la oferta comercial para esta época del año. Consumimos lo que encontramos a nuestro alcance y conocemos de estos productos o servicios a través de la publicidad. Lo que me interesa de esta cadena de necesidades y soluciones, es el espacio que debería ocupar la libertad de elegir y la información necesaria para hacerlo responsablemente.

Inicia el proceso creativo…

Tengo una curiosidad.

Hay productos realmente responsables? Hay campañas de publicidad y mercadeo realmente éticas? Existen los consumidores informados? Antes que me digan, no, no y por supuesto que no; tengamos algo de fé (o por lo menos curiosidad) ante la posibilidad algo positivo, distinto o tal vez sorprendente.

Incubación.

Me encontré la semana pasada un catálogo de juguetes en casa de mi mamá. Ella no tiene hijos pequeños, pero si suficientes nietos para que esta época del año todavía implique saber y comprar lo que a los niños les gusta.

Cuestionamiento preliminar…

Como carajo llega a saber un niño lo que realmente le gusta?

Investigación y recolección de datos.

Recuerdo que cuando era niña pasaban un programa que me encantaba. El “Circo Mágico de Félix”. Había música, gente disfrazada y unos cuantos niños suertudos que podían jugar con todo lo que salía anunciado en los comerciales que pasaban durante la hora del programa. Que habrá costado ese tiempo en TV, no me puedo ni imaginar… Ahora de adulto me pregunto por qué me gustaba tanto el programa y si analizo mis recuerdos me encuentro con la alegría que me daba ver a los niños jugando. Habían juguetes que al verlos en acción (laboratorio de mercadeo, se llamaría hoy en día ver a los niños jugar) dejaban de llamarme la atención. La muñeca que traía de todo… bueno, solo la cargabas y mimabas, pero y que mas? Yo ya tenia una muñeca que opacaba a todas las demás, por algún motivo era el bebe que me gustaba llevar y traer, vestir y alimentar… era mi hijo. Para que necesitaba 5 muñecas mas? Los juguetes que mas me llamaban la atención eran las construcciones con posibilidades. La cocina o la caja registradora, los Legos, los juegos para el parque con columpios y surra surra, la granja o el aeropuerto, las máquinas para hacer raspado o helado, los juegos de mesa y la insuperable bicicleta. Ahhh… patines, una peluca con tiara o una tienda de campaña. Estos son los objetos que recuerdo con mayor cariño. Los juguetes que podían cambiar y ser varias cosas al mismo tiempo. Eso me encantaba… y creo que me gusta mucho todavía.

Aterrizo.

Ya no hay circo mágico… será que la magia pasó de moda o el espacio en TV se volvió incomprable? Los catálogos a full color ya no son cosa de las tiendas exclusivas. Ahora tienes acceso a los mismos juguetes y a los mismos elevados precios, en Arrocha, Steven’s, Felix, Super 99, El Titan, El Costo y El Machetazo… entre otros. Aparentemente el consumismo es bastante democrático. Estos catálogos no solo los consigues en los puntos de venta, te los mandan por correo y por si tienes dudas de cómo los chicos los recibieron antes que tu, pues te cuento que hasta en los colegios y pre-escolares los reparten… con o sin tu consentimiento.

Me caliento un poco y planteo mi hipótesis…

Los juguetes, si los entendemos bien, deben ser educativos y recreativos. Esto de “juguetes educativos” como una elite especial entre los juguetes comunes y mundanos es una falsedad creada por … nosotros mismos; y mercadeada de acuerdo a nuestras necesidades y complejos de inferioridad. Será que la industria de juguetes apaciguadores, insulsos y carentes de posibilidades es la respuesta a nuestra propia necesidad de ser apaciguados, llevados como ovejas, manipulados? Es mas fácil que alguien piense por mi y me diga lo que es bueno, lo que está de moda, lo que es divertido … lo que “debes tener” o “no estas en nada”. Tal vez sea mas fácil ahorrarnos el tiempo y el esfuerzo de crear y alimentar un criterio. Pero desarrollar un estilo propio, una personalidad de consumo y un gusto educado es necesario. Y también divertido, por que no?

Propuesta.

Personalidad de consumo. Hmmm… Si la industria nos amolda y nos categoriaza, es para que sea mas fácil y barato producir en masa. Si todos comen nuggets con papitas y soda… por que debo cambiar el menú? Si nos damos cuenta que la bonanza de la industria de consumo procede de los dólares de los consumidores; y que los consumidores somos nosotros, entonces pongamos las pautas. Compremos lo que parece sensato y productivo, lo demás obviémoslo, que si lo hacemos en masa desaparecerá de las estanterías. Pidamos a las tiendas traer los juguetes que eran verdaderamente valiosos. Recuerdo hace un par de años buscaba desaforadamente un Etch a Sketch para tener en mi salón de clase. Cuando hable con la juguetería de Félix (sí, me fui a hablar con el man que compra todos los juguetes para Felix B. Maduro) me dijeron que ese juguete ya no lo traían por que no se vendía. Finalmente conseguí uno chiquito en el Pie-X (creo) y fui feliz. A mi sobrina le encanta… lo pide cada vez que viene a mi casa. Me pregunto…, se dejó de vender el juego por que los padres lo dejaron de comprar?, por que la casa que lo fabrica no tiene cuñas para la TV? o por que los niños solo piden lo que ven en los catálogos y los padres no lo cuestionan?

Conclusión.

Hay seis juguetes que he tenido en mi salón de calses desde que empecé a enseñar y funcionan con chicos de todas las edades: Scrabble, Boggle, Jenga, Pictionary, un caleidoscopio y un Etch a Sketch. A prueba del tiempo y la falta de baterías AAA. Cuáles son los juguetes que crearán memorias en tus hijos? Cuáles son los que crees pueden satisfacer sus necesidades de entretenimineto y aprendizaje? Cuáles puedes usar con ellos y compartir por muchos años? Esos son los infalibles. Apuntemos a lo infalible. Felices Fiestas!