Ayer en la tarde limpiaba mi despensa, el tipo de cosas que se hacen en casa cada fin de año. En algún momento durante este año reduje muchísimo de mi dieta los alimentos enlatados o envasados, optando por preparar todo a base de alimentos frescos. En este proceso de limpieza también me volví vegetariana. Creo que el vegetarianismo le sucede de manera muy distinta a cada persona. A mi personalmente me daba un poco de vergüenza compartir lo que me estaba pasando. En una ocasión una amiga me comentó de manera muy seria, que mi conducta, conversación y actitud eran “preachy” (holier-than-thou, moralizing, sanctimonious, self-righteous) que en español significa dado a sermonear o predicar.

Esta persona sentía que realmente me estaba haciendo un favor al hacerme ver (y entender por mi bien) que mi conducta o el contenido de mi conversación al hablar de comida y cocina podía ser ofensivo o caerle pesado a la gente. No se realmente que tan pesada le puedo caer a la gente en general; pero creo que si tengo información que me parece interesante y edificadora, pues entonces la comparto. A fin de cuentas, cada quien decide lo que hace o deja de hacer; y si algo que dije o escribí mueve de alguna manera a alguien, pues entonces que bien!

Me pareció confrontacional (para no decir doloroso y embarazoso) el comentario de mi amiga, pero respeto su sinceridad. Después de esa ocasión creo que en reuniones hablo muy poco de lo que nos estamos comiendo, pero trato de no abusar mucho del pico de gallo y los frijoles refritos enlatados. Siento un alivio muy grande cuando converso de comida y nutrición con amigos vegetarianos y también con amigos que no lo son; pero que con gusto me acompañan a comer vegetariano y hasta me tienen comida vegetariana en casa cuando visito a comer con ellos. Esta clase de gestos, por mas tontos o simples que parezcan me llenan de agradecimiento y amor. No tengo otra palabra para describir este tipo de respeto.

Regresando a la alacena y la limpieza de fin de año; me encontré con una íngrima lata de tuna. Esta lata la debo haber comprado como en marzo o abril de éste año, que es más o menos cuando dejé de comprar carne, (aunque no necesariamente de comerla). En lo que me proponía a botarla (más por vieja que por carne) se me ocurrió verificar la fecha de expiración de la lata… y la misma decía: VENCE 01/12/2014.

Ustedes me disculparán, pero ¿qué clase de alimento dura 4 años? Conozco matrimonios que no han durado tanto… Traté de leer la etiqueta pero la lista de información nutricional había que leerla con lupa y la lista de ingredientes con telescopio. Solo alcancé a leer 95 mg de sodio y glutamato monosódico como potenciador del sabor (y potenciador del apetito según algunos estudios). Por ningún lado encontré el nombre de algún preservante además del vinagre para regular la acidez. Pues si el alimento de esta lata tiene la facultad de ser comestible durante 4 años, algo más debe tener que no esta especificado en la lista de ingredientes. Nuevamente cuestiono a la industria alimenticia y su transparencia. Me imagino que si comiera carne un cambio importante sería optar por el atún fresco.

* En defensa del atún Mar de Plata de Calvo Conservas El Salvador, S.A. su envase dice ser reciclable, abre fácil y “Dolphin Safe”; todo esto claro, impreso en letras muy grandes y con diseños vistosos.

Pensé en darle la lata a mi vecina (tomando en cuenta que podría durar 3 años más en otra despensa) pero después de analizar el producto y su procedencia, me da un poco de pena pasarle a alguien más la susodicha lata.

Algunos pensaran que exagero, y tal vez sí. Tal vez exagero un poco en lo que tiene que ver con lo que como y lo que brindo de comer en mi casa. Tal vez exagero en mi alerta en cuanto a los químicos y aditivos en los alimentos procesados, los limpiadores, y los productos de higiene personal. Tal vez exagero en promover que todas estas industrias sean reguladas y supervisadas muy de cerca. Pero mientas siga este exagerado interés y mas que nada, mi exagerado derecho a saber lo que contienen los alimentos que consumo y los químicos que me unto en la piel y el cabello; seguiré escribiendo al respecto y divulgando información pertinente.