En economía se consideran recursos todos aquellos medios que contribuyen a la producción y distribución de los bienes y servicios de que los seres humanos hacen uso. Estos recursos pueden ser renovables o no renovables. Un recurso natural es considerado como renovable si se puede restaurar por procesos naturales a una velocidad similar o superior a la de consumo por los seres humanos. Un recurso natural es considerado no renovable si no puede ser producido, cultivado, regenerado o reutilizado a una escala tal que pueda sostener su tasa de consumo. Estos recursos frecuentemente existen en cantidades fijas o son consumidos mucho más rápido de lo que la naturaleza puede recrearlos.

Gracias por aclararme el asunto Wikipedia. La última vez que tuve que ubicar recursos, tanto renovables como no renovables en un mapa, estaba en 4º grado de escuela primaria. Ubicar en un croquis las riquezas de nuestro país y saber enumerarlas no fue todo lo que aprendimos. Para muchos de nosotros, parecía increíble que en Panamá hubiesen yacimientos de oro y cobre. Nuestras exportaciones no tenían nada que ver con los recursos no renovables que poseían las naciones poderosas; como el carbón y el petróleo. Nuestra economía se basaba, segeun nuestro libro de Estudios Sociales, en la agricultura, y mas que nada, en los servicios.

El maestro de Estudios Sociales nos explicó sobre el significado de la palabra renovable. En los años 80’s la palabra conservación no se utilizaba tan ampliamente, pero la palabra sostenible si. Para poder utilizar y exportar los productos locales, se debía hacer uso sostenible de los mismos. Lo de la sostenibilidad era bastante obvio. Si se consume mas de lo que la tierra tiene tiempo de reponer, pues nos quedamos sin nada, ni para nosotros, ni para los demás. Y si el hombre no repone a tiempo, pues disminuye paulatinamente lo que tenemos a disponibilidad y ahí la cosa si se pone jodida. Recuerdo también las preguntas con respecto a los recursos no renovables. Nos preguntábamos por que Panamá no sacaba todo ese oro y competía con otros mercados, y se volvía un país rico, que nada que ver con el tercer mundo, que si super autopistas y carros voladores y mega ciudades… No vale el oro mucho dinero?, le preguntábamos al maestro de 4º grado.

Nos explicó el maestro que si bien era cierto que en suelo panameño existían estos minerales, los yacimientos no eran lo suficientemente grandes para justificar el costo de su extracción, y hasta ahí llegó nuestra fantasía de primer mundo y carros volando por la mega ciudad de Panamá en 1985. En ningún momento nos hablaron del impacto al medio ambiente que tiene la minería. La conservación es un tema que se ha incluido recientemente en el currículo nacional. La respuesta del maestro fue satisfactoria en ese momento. Lo que me quedó de la lección en recursos no renovables fue que tal vez no todo lo que tenemos a disposición debemos explotarlo. Eso se quedó mucho en mi. Que tamaño pueden tener los yacimientos de oro y cobre en Panamá, no se. Pero si se que podemos creer tener riquezas; que si se entienden como aisladas del proceso y el impacto que conlleva crearlas, nos haría caer en un engaño nefasto.

No consideramos el costo extendido de la extracción de los minerales. El precio en el mercado no incluye el valor monetario del agua que se utiliza en su extracción, no incluye el costo de la vegetación que se pierde en la creación de una mina, no incluye el costo de la salud de las personas que viven, respirar y comen de las tierras aledañas a una mina. Si a todos estos factores se les adjudicara un precio monetario; la minería vendría siendo un pésimo negocio. Gramos de oro podrían costar vidas humanas. No me lo crean mucho a mi, que no soy economista. Averigüémoslo con los pueblos que han vivido en carne propia la devastación de la minería en Perú, Argentina, Chile, y tantos otros países latinoamericanos.

Panamá tiene un recurso hídrico que se pone en riesgo a través de la minería. No olvidemos que Panamá es un país de servicios. Ponemos en riesgo nuestra credibilidad a nivel mundial y el espacio de crecimiento de industrias como el turismo sostenible y ecológico. Conservemos lo mas ventajoso y abundante, que es agua y biodiversidad. Acaso no tienen valor estos recursos? Son valiosísimos y lo aprendimos en el colegio, el asunto es que en el camino se nos olvidan las cosas importantes.

El mayor valor que tiene un país, independientemente de sus recursos renovables o no renovables es su recurso humano. Entendamos que invertir en educación, salud y familia es la estrategia económica mas certera. Todo lo demás es bastante cosmético. Soy educadora y me toca apostar al recurso que le veo mayor potencial de crecimiento y valor.