Que tema éste de los niños y lo que les gusta comer! Me pregunta mi hermana en ocasiones como hago para que mi sobrina coma cuando está en mi casa. Ya ella está grandecita, (tiene 8 años) y entiende algo sobre colorantes, azúcar y nutrición; hace muchas preguntas y finalmente termina comiendo lo que le sirvo. Pero no crean que es fácil, a veces decide simplemente no comer. Me parece que la única diferencia entre mi despensa y la de mi hermana es la oferta limitada que brinda la mía. Y no es que acá se coma vegetariano, sino que no hay burundangas.

En la mayoría de las casas hay muchas opciones para saciar el hambre sin tener en cuenta la alimentación. La despensa esta llena de galletas Oreo, Fruit Loops (que de fruit no tienen nada), sodas, Doritos, Pringles, Fruti Rollos (de sandía… wow), frutas enlatadas, salchichitas enlatadas, jugos morados, rojos y amarillos. Todo esto compite con el plato de pasta y brócoli del almuerzo. Los padres dirán que estos “treats” son para el postre y para la lonchera. ¿Cuál lonchera? ¿La lonchera escolar?

Bueno, comencemos por definir la utilidad de la nutrición en el entorno escolar. El niño necesita una nutrición apropiada para la actividad escolar de la misma manera que un atleta necesita una dieta adecuada al deporte que practica. La lonchera escolar debe contener alimentos que ayuden al niño a mejorar su concentración, hidratación y nivel de energía.

En el horario escolar hay 2 periodos de receso. El primero dura unos 15 min. aproximadamente y se ofrece a la media mañana para salir del aula, beber agua, ir al baño y comer algo para matar la fatiga hasta la hora de almuerzo. El primer problema que encontramos los docentes en la mañana (además del tranque y la tardanza), son los chicos que no desayunaron. Estos no tienen fatiga, tienen hambre. Toca el primer timbre y salen disparados para la tiendita a engullirse de lo que encuentran a su paso. La oferta? Empanadas de carne o queso (¿carne de cuándo? y ¿queso de qué?, nadie sabe), orejitas (muy fritas y azucaradas), galletas, dulces, jugos de todos los colores (he visto unos azules) y soda. Balanceado, verdad? Este chico entra al salón después del receso y experimenta un subidón de azúcar que se caracteriza por la falta de concentración, inquietud física y mental, sed y muchas ganas de orinar. En una oficina nuestro nivel de productividad bajaría mucho, en el entorno escolar la productividad se nulifica. Este chico no está listo para nada que tenga que ver con aprender.

Recomiendo verificar que el niño tenga la costumbre de desayunar en casa. No hay tiempo? Un batido de guineo o avena, una tostada integral, frutas y jugo natural. Mucho de esto se puede llevar en el camino. A mi el batido de guineo hasta contenta me pone. A las 9:30 de la mañana el chico que desayunó aprovechó las dos primeras clases (usualmente matemáticas, química, física) fue bastante productivo y probablemente tenga que ir al baño a evacuar. Fantástico! Suena extraño, pero el metabolismo de los chicos determina su estado de ánimo y disposición en el aula. Un niño que no toma suficiente agua, está constipado o con diarrea a causa de una mala nutrición, no se siente bien y no aprende bien.

Este chico no tiene hambre pero se le antojan las nueces y el yogurt que trae en la lonchera para matar la fatiga de la mañana. Comparte unas pasitas con la compañera de a lado y se come una manzana.

A la mitad del día los chicos ya han tenido mucho de las cuatro paredes y necesitan algo de sol y aire puro. El recreo es mas importante que comer para muchos pequeños. Trata de que la comida de la lonchera sea liviana y nutritiva. El chico podrá comer pasta o carnes cuando llegue a casa después de la jornada escolar. Para el mediodía puedes ponerle un emparedado (o dos para los adolescentes comelotodo) de atún, queso o pavo con lechuga, tomates y pepinillos. Elimina el ketchup que es azúcar con color rojo. Las verduras no son muy populares precisamente por que compiten con la burundanga. Si eliminas la burundanga, pues los palitos de zanahoria y apio se verán  mucho más apetitosos. Cuidado con los aderezos. Mucha agua en termo y durante el día. Hay chicos que les encanta tomar leche. Pues muy bien, solo que ten cuidado con las leches con saborizantes y colorantes. Un tetra-pak pequeño de leche entera está bien. Trata de que los jugos sean naturales. La mayoría de los jugos procesados carecen de los nutrientes que prometen tener. Los colorantes pueden convertirse en un problema durante la etapa escolar ya que están ligados a problemas de atención y aprendizaje. Hay que evitarlos dentro de nuestras posibilidades. Un trozo de pan de guineo o frutas frescas suena a un buen postre. Si va a haber deporte en la tarde y el chico va a llegar después de las 2:00 p.m. a casa, una barra de chocolate lo mantendrá vivo hasta el almuerzo fuerte. Esperemos que no se la coma en la mañana. Los muchachos más grandes cuando entrenan en algún deporte tienen mayor entendimiento del poder de los alimentos y tienden a ser mas cautos con las azúcares refinadas. Las necesidades de nutrición van a variar mucho dependiendo de la edad del niño, pero la constante en la escuela es el aprendizaje. Vienen a la escuela a aprender y para esa tarea deben ser alimentados. La lonchera escolar es tan importante como la maleta, los libros, los lápices y los cuadernos; ya que tiene una función dentro del proceso de aprendizaje.

Volviendo a mi sobrina… cuando me dice que ella lo que quiere es algo dulce, le pregunto si sabe por qué? Cuando me dice que el jugo de naranja de mi casa no sabe a naranjas, pues le digo que tal vez necesita saborear el jugo para saber a lo que saben las naranjas de verdad, sin tanta azúcar. La sandía y la piña son mejor en trozos que de una lata, huelen y saben a fruta de verdad y algunos niños no saben la diferencia por que comen poca fruta fresca. La última vez que estuvo aquí abrió la nevera buscando helado y no encontró nada. Le propuse esperar hasta la cena y luego salir a comer un barquillo y le pareció buena idea. Para la cena hicimos la salsa de tomate juntas, y ella decidió ponerle más albahaca por que olía muy bien. Luego el barquillo me lo tuve que terminar yo, ya que ella estaba muy ocupada echándome un cuento antes de caer dormida camino a su casa. Estos chicos, se crecen muy rápido… no?