En la publicación “Pensamiento de Atelier: Cómo la enseñanza de las artes visuales pueden promover la disciplina de los hábitos de mente” Ellen Winner se enfoca en 8 hábitos de mente que promueven el razonamiento estratégico, la perspicacia, la perseverancia, la creatividad y la experticia a la hora de resolver problemas complejos.

Es este estudio, un grupo de investigadores tratan de aclarar la duda generalizada de que la inmersión de las artes en el aula, equivale a un mejor rendimiento en aritmética y lecto-escritura. ¿Será que los niños aprenden mejor cuando cantan y bailan? ¿Mejoran sus notas porque están expuestos a contenidos artísticos? ¿Estarán los contenidos de arte y música haciéndolos mas inteligentes? O, ¿será que la disposición mental requerida en el estudio de arte: los hábitos de mente del artista, son los causantes del aprendizaje holístico?

Los hábitos de mente aportan al estudiante las herramientas necesarias para producir aprendizajes, en lugar de meramente reproducirlos. Este estudio nos proporciona pistas sorprendentes en cuanto a los procesos involucrados en la creación artística y la manera en que los mismos motivan, promueven y guían el aprendizaje permanente.

Entonces, ¿qué son los hábitos de mente, cuál es su aplicación en el entorno académico y porque están siempre presentes en la creación artística? Los hábitos de mente del atelier se desarrollan y prosperan dentro de una estructura de demostración, trabajo independiente y sesiones de crítica constructiva. Esta estructura circular brinda un espacio abierto y sin restricciones, en el cual el estudiante aprende a través del docente, de sus compañeros y por si solo.

1- Desarrollo de experticia artística: Las artes brindan un espacio en el cual el estudiante será capaz de desarrollar una técnica a través de la adquisición de habilidades en medios y procesos artísticos.

2- “Enganche” y perseverancia: Los estudiantes son provocados y motivados a participar en actividades de su preferencia dentro de un marco de tiempo. Se incentiva a que aprendan a través de ensayo y error y que utilicen las dificultades encontradas (inclusive los fracasos) para construir nuevos aprendizajes.

3- Percibir con la imaginación: Hacer una imagen mental de algo que no puedes ver con los ojos. A los estudiantes se les invita a imaginar posibilidades que no son modeladas por el docente.

4- Expresar: Toda obra transmite una visión personal, y en consecuencia hace del proceso de experimentación y aprendizaje un proceso único.

5- Observar: La decontrucción de un todo en partes y observar la relación entre líneas, espacios, ritmos y repeticiones, etc. le brinda al estudiante la oportunidad de ver el mundo que lo rodea con nuevos ojos y entender analogías.

6- Reflexionar: La creación artística es un proceso de constante cuestionamiento, aclaración y evaluación. El ¿qué?, el ¿porqué? y el ¿cómo? le brindan al estudiante la oportunidad de ser autocrítico.

7- Extender y Explorar: No hay solo una respuesta correcta. Siempre hay especio para explorar nuevas posibilidades.

8- Entendimiento del Mundo del Arte: Explorar la historia, la cultura y a nosotros mismos a través del arte y la música le brinda al estudiante un entendimiento personal de las historias que nos hacen únicos y al vez semejantes. Humanos.

Todos estos hábitos de mente se aplican en el aprendizaje holístico. Cuando son aplicados en el entorno académico, la motivación (y los resultados) podrían mejorar drásticamente. La inmersión en las artes no es solo cantar números y bailar letras. La inmersión de las artes es enseñar con ambos hemisferios cerebrales en mente a la totalidad humana del estudiante en el entorno escolar.