Cambio: El ciclo de vida y muerte.

La naturaleza nos enseña sus procesos a través de cambios y ciclos. Nada permanece igual, todo nace, crece, muere y vuelve a nacer. Como podemos compaginarnos a los ciclos naturales cuando tememos a la muerte, cuando vemos el final de un ciclo como el final absoluto?

Siempre nos hemos movido en ciclos. Del vientre de nuestra madre salimos al mundo y tomamos nuestro primer aliento. Al expandirse nuestros pulmones, lanzamos un grito primordial avisándole al que estuviese dispuesto a escuchar que tenemos una voz, una necesidad y un hambre voraz. Abrimos los ojos y vimos luces, destellos de color y al ser expulsada la placenta y empezar a morir lentamente, nos alzábamos nosotros a volar fuera del útero. A los pocos meses nuestro cerebro empieza a hacer un barrido neuronal. Todo lo que era necesario para sobrevivir como un sistema básico ya no es necesario y muere. Al morir lo que no es necesario, se fortalecen las conexiones que son necesarias para aprender, sentir y entender lo que nos rodea. Aprendemos un idioma, conectamos emocionalmente con otros, nuestros cuerpos crecen desaforadamente durante los primeros años. El cambio es nuestro estado natural cuando somos niños. Que tremendo poder de adaptabilidad!

Entramos en la pubertad y los cambios son mas intensos. Los sentimos con un dolor particular. Creo que de esta experiencia podríamos creer que los cambios traen caos y miedo. Angustia existencial, buscamos significado; algunos necesitan mas intensidad y otros buscamos refugio y algo de estabilidad. Podemos ver como hay pedazos de nuestra identidad que, quedando atrás, nos producen nostalgia y tal vez algo de miedo por lo que no conocemos. Empezamos a sentir algo de negación al cambio.

Salir de casa, buscar un trabajo, hacer una familia… no pensamos mucho en lo que estamos ganando, mas bien visualizamos lo que perdemos. Perder la inocencia, perder la juventud, perder la curiosidad. Morir muy, muy lentamente, sin poder percibir el ciclo de reactivación, renacimiento, re-enfoque; sin tener entendimiento de nuestra historia.

Tal vez los malos momentos: la enfermedad, la incertidumbre, la pérdida; nos hacen ver mas claramente donde termina un ciclo y adonde comienza otro. Tal vez estas aristas de nuestra historia -aristas que nos abruman, son precisamente los ángulos que nos empujan en nuevas direcciones. Tal vez la pérdida nos dice claramente: “esto definitivamente ya no es…, tiene que haber algo mas”. 

Lo que quiero expresar es que mientras mas vivimos, menos vivos estamos. De pequeños cambiar de talla de zapato todos los años era normal. Se regalaban los que ya no nos quedaban y se compraban unos nuevos. Por que de adultos nos aferramos tanto a lo que ya no nos queda? Por que nos empeñamos en llevar zapatos apretados, sabiendo que es inevitable cambiarlos? Y cómo sufrimos caminando!, a veces corriendo, con esos zapatos que ya no nos quedan. Que infamia nos procuramos a nosotros mismos. Hasta que la situación ya no es sostenible y se enferma el pie o se rompe el zapato. Es entonces cuando desde la enfermedad vemos nuestros pies magullados y sentimos desesperación y miedo. Miedo a la muerte.

Que haría un niño?, me pregunto. Primero que nada ese zapato que ya no le quedaba lo hubiese dejado de usar tan pronto le empezó a molestar y no hubiese pensado dos veces en andar descalzo con tal de moverse sin sentir restricciones. Un perfecto estado de aceptación, crecimiento y evolución. Confiar en el proceso sin cuestionarlo. Sentir y aceptar la necesidad de espacio para crecer. Que sabio el que se toma la vida con menos apremio y mas conciencia de su espacio y bienestar! Que difícil dejar de lado las expectativas, especialmente las mas tóxicas: las propias! Que alivio sacarse un zapato que apretaba y aunque no podamos sentir los pies todavía, sabemos que existen y que nos sostienen.

Sabemos que lo que muere ya no era necesario y que solo muere para que nazca lo que viene, lo que necesitamos. Y que es lo que viene, algunos se preguntaran? Eso no lo sabemos. No ha sido así siempre?

Biophilia

Durante el transcurso de esta pandemia he tenido espacios de profunda reflexión. Creo que muchos resonarán con este proceso. Hay dos conceptos que siento he explorado de manera muy personal. Adentro y afuera han adquirido un significado masivo. Estas palabras guían mis intenciones de manera activa.

En marzo del 2020 nos removieron, mas bien nos trasplantaron de espacio físico y mental. Esto no es un proceso personal, es un proceso global. Empezamos a sentir con severidad física lo de afuera, aquí adentro.

Independientemente de nuestras creencias, la naturaleza nos comunica la ley de la correspondencia a través de sus ciclos. Todo lo que nos afecta, lo que nos confunde, lo que nos mueve; la naturaleza nos lo ejemplifica de manera tangible. Arriba y abajo es adentro y afuera cuando la brújula nos habla en un idioma que es nuevo.

Adentro y afuera empezó a ser una exploración de mi entorno emocional y de la interacción con mi entorno inmediato, el físico. Un tremendo bioma de emociones empezó a encallar en sus complementarios; opuestos hacia arriba, opuestos hacia abajo y opuestos hacia adentro. Exploremos este compás cromático de emociones.

Hacia Arriba

Han habido momentos de mucha tristeza. Para una persona como yo la tristeza es una bandera roja. Hay que ubicarla, cuestionarla y neutralizarla antes de que se convierta en depresión. Con miedo, pero sin miedo del miedo? Con miedo, pero observando también el opuesto inmediato hacia arriba: la tranquilidad. Abrazar un poco al miedo, aceptarlo, darle un espacio de aceptación y respeto.

Hacia Abajo

 Mi cuerpo en el marco de la realidad tangible es solo la mitad de su realidad total. Hacia abajo irradia raíces que nutren y definen mi salud tanto como mi interacción con los nutrientes de arriba: las vitaminas, los minerales, micronutrientes, adaptógenos, información, imágenes, personas, relaciones, conversaciones. Las raíces absorben y crecen igual que el mapa de los patrones neuronales: las raíces de arriba. Las raíces de abajo son mas complejas de definir con palabras ya que están concentradas y arraigadas energéticamente. Intuición, agradecimiento, arraigo, expansión, libertad, atracción, conexión, apertura, balance, pertenencia. Y lo que nos hace trascender: el amor. Una luz blanca muy poderosa, que irradia de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo.

Adentro y afuera

No creo haber sentido tan físicamente estas dos polaridades. Adentro siempre se ha sentido de manera física: dentro de casa: protegida, dentro de cama: protegida, dentro de mi misma: protegiéndome. Adentro me hace pensar que la protección puede ser real, que mientras no me exponga todo va a estar bien. Por que, entonces, necesito estar afuera? Por que siento que todo en mi se expande cuando observo mis plantas, cuando contemplo los arboles desde la ventana, cuando miro como cambian las nubes al moverse con el viento, cuando escucho en medio del silencio el ritmo de mi respiración? aire adentro… aire afuera? Adentro ya no me hace mucho sentido si no tengo afuera.

Las plantas me dan consuelo. Ellas son de afuera, pero están aquí adentro conmigo. Me acompañan, me recuerdan que mi estado natural es en el umbral, que el umbral es el balance entre dos realidades, que las dos realidades son necesarias para un absoluto que no gobiernan las leyes de la razón. En su idioma, sutil y metafórico (poético?) me sacan de casa, me levantan de la cama y me invitan a salir de mi misma. La naturaleza tiene un poder sanador que no tiene limites. Todos las preguntas están en ella, todas las respuestas me imagino que también.

Medicina Cannabica: CBD y THC en la farmacoterapia psiquiátrica.

Me ha tomado algún tiempo poder sentarme a escribir sobre este tema. Cuando intento abordar el tópico, me encuentro con muchas experiencias personales y poca bibliografía científica para acompañar y corroborar mis datos. En fin, un nuevo campo en la neurociencia y la psicología tradicional; y también un tema de mucho estudio y aplicación en la Medicina Integrativa.

El uso del cannabis (CBD y THC) y otras substancias psico-activas en el tratamiento de pacientes con trastornos emocionales esta teniendo su pequeño auge en estos momentos; en Panamá todavía no. Pero estoy segura que hay pacientes como yo, que han logrado integrar terapias y tienen médicos que los ayudan y guían en el proceso.

Cuando le hablé sobre la posibilidad de incorporar una pequeña dosis de THC a mi terapia de medicamentos, mi psiquiatra me contesto de manera dudosa. Su opinión médica era enfática: el cannabis es una substancia con muchas aristas y su uso en combinación con otros medicamentos podría contraindicar de manera peligrosa.

Esto fue durante un momento de gran incertidumbre personal, ya que durante mas de 10 meses habíamos tratamos de estabilizar mi estado de animo y salud mental con varios medicamentos. Ninguno estaba produciendo mejoría. Todo lo contrario. Cuando se cambiaba uno, había que disminuirlo paulatinamente mientras se incorporaba otro. Esto creo un caos metabólico y anímico como nunca antes había experimentado en mi vida. Estaba sobremedicada y no había mejoría visible.

Tuve que dejar de trabajar después de una hospitalización larga. No logré reincorporarme a mis responsabilidades laborales de manera estable. Una semana podía… la que seguía no. Este ha sido uno de los escenarios mas terribles que he podido vivir hasta el momento. No poder valerme por mi misma, no poder proveer causaba grandísima ansiedad, depresión y vacío emocional en mi. Solo en retrospectiva puedo decir que es imposible recuperar la salud física y mental sin un proceso largo de descanso absoluto, re-acondicionamiento físico y trabajo de terapia consiente. Mi cuerpo estaba roto y el trabajo que me esperaba sería largo y difícil. Realmente me he tomado esto como una aventura hacia lo desconocido y he aprendido mucho en el camino.

Durante este año pude enfocarme en mi mente, mi cuerpo y mi espíritu. Mi dieta ha cambiado, mi rutina diaria también; pero mas importante mi sensación de responsabilidad personal. El cuerpo y la mente sanan si se les de el espacio y los cuidados necesarios. En este proceso se eliminaron muchas cosas tóxicas y el resultado ha sido maravilloso. Realmente me siento muy bien. En el transcurso de este año he eliminado el gluten, los productos lácteos, el alcohol y algunas azucares; y el efecto de des-inflamación interna y externa me ha permitido reducir al mínimo mi medicación. Se nota mucho en mi cuerpo y la manera en que reacciona a su entorno. Hay un flujo de comunicación muy natural entre el cuerpo y la mente. Cada uno refleja al otro. Esta inteligencia básica se pierde cuando no tenemos tiempo y espacio para respirar, meditar y conectarnos con la naturaleza. Necesitamos pausas y cambios. Estar siempre atentos a cuando es hora de cambiar, de entrar en proceso de convertirnos en lo que viene. Poder dejar lo que ya no nos sirve y salir en busca de lo que nos espera.

Cuando empece mi protocolo con THC no esperaba que los cambio fueran tan grandes. Todo este proceso de reorganizar mi organismo no terminaba, faltaba algo que ayudara con la neblina mental, algo que afilara el enfoque, algo que no tuviera efectos negativos. El THC me ha ayudado infinitamente. Puedo sentir como se han abierto espacios de auto sanación en mi psique. Es difícil de explicar con palabras y mas difícil aun no aludir a lo mágico. De lo mágico tal vez comparta algo cuando me vengan las palabras.

Agregué CBD al protocolo y finalmente esta semana logro dormir sin despertarme durante 8 horas seguidas, sin el uso de benzodiazepinas. Eliminar las benzos es un gran logro. Siento como mi cuerpo se despierta poco a poco después de tener tanto peso tóxico. El CBD durante el día ayuda con la claridad de pensamiento y micro enfoque.

Mis médicos me ayudan en este proceso. Me da mucho alivio saber que apoyan mis decisiones en cuanto a la medicación que tomo. También me siento muy agradecida con las personas que me han ayudado a tomar esta decisión y me han acompañado a través de muchos altos y bajos durante este tiempo tan incierto, pero a la vez catártico. Es mucho amor el que siento. Lo dibujo y lo sueño, y me acompaña. Me ayuda. Es bueno.

No voy a recomendarle a nadie que altere sus protocolos médicos sin la supervisión de profesionales de la salud. Eso sería muy irresponsable de mi parte. Lo que puedo hacer es compartir mi experiencia, como la vengo viviendo y que me ha funcionado en el camino. El cannabis medicinal, los cannabinoides y el sistema endo-cannabinoide son temas que me apasionan en este momento. Las posibilidades médicas de esta planta me emocionan mucho. Hay mucha vida por vivir, mucho por dar y recibir y todos queremos ser mejores; para nosotros mismos y para compartir nuestro camino con los que nos acompañan. Si me quedara mucho o poco por vivir, quisiera poder vivir ese tiempo al máximo. Poder realmente estar y compartir lo que tengo para dar.

Broken

Esta semana estuve viendo la serie de documentales “Broken” en Netflix. Que mejor momento para hacer una pausa y analizar cómo consumimos y la manera en que dicho consumo impacta nuestra salud, la economía y el planeta: nuestro ecosistema humano.

Los cuatro capítulos de la serie ahondan en temas de sobreproducción de plásticos derivados de petroquímicos, cosméticos de marcas falsificadas hechos con materiales tóxicos en condiciones insalubres, cigarrillos electrónicos, vaping y la creciente ola de adicción a la nicotina de adolecentes en EEUU; y finalmente muebles de bajo precio y poca calidad y el impacto en las reservas forestales de países con regulaciones laxas en cuanto a conservación y sostenibilidad de bosques.

Todos los capítulos merecen un análisis profundo, humano y práctico. Creo fielmente en el cambio de hábitos como vehículo de evolución hacia una existencia sostenible. Ya no podemos creer que tenemos opciones. Hace como diez años empecé a reciclar cuando Panamá empezaba a ofrecer servicios de recolección de desechos comercialmente. Lo que vengo experimentando en mi proceso de reutilización y reducción es la falta de infraestructuras en los comercios para ofrecer servicios para “zero waste” o cero desecho.

Hay varios productos en el mercado que han causado grandes cambios en mi consumo. El mas importante sería la copa menstrual. Este producto se merece su post individual para ahondar en todas sus bondades, hacia la mujer y hacia el medio ambiente. También tengo en mi cartera permanentemente un set de carrizos de aluminio y un servicio de cubiertos de bambú.

Como muchas personas, todavía compro granos y nueces en bolsas plásticas, vegetales de supermercado en platos de poli-estireno y el delivery de domingo que siempre viene envuelto en plástico, ugh… Todo el plástico que no se “recicla” termina en rellenos, ríos, quebradas y playas. El plástico que si se recicla es mínimo comparado con el que consumimos.

Cualquier formato de consumo cercano al modelo zero waste nos hace mas consientes de lo que desechamos y como se ve en casa no depender de plásticos de un solo uso (single use plastic). No necesito vivir en una granja, pero puedo comprar granos, verduras, vegetales y frutas en el mercado de abastos con bolsas reutilizables de tela y malla.

Y los desechos que no son diarios? Estoy hablando de las herramientas y cosas plásticas que nos rodean. Por ejemplo: mi teléfono, la computadora en que escribo ahora mismo y la cafetera, por mencionar algunas cosas. Por ahora no dejo que estas preocupaciones me desmotiven. Es grande el peso ecológico de la obsolescencia programada y tenemos que utilizar herramientas del siglo XXI para poder sobrevivir. Encontremos un balance. Por ahora hago cambios que me parecen accesibles. Usar fósforos en vez de comprar cartuchos para el encendedor de plástico, utilizar una cafetera de metal y un filtro de agua de arcilla y peltre en vez de uno plástico desechable. Una navaja mariposa y toallitas reutilizables para remover el maquillaje. Por algo se empieza, verdad?

En la manera en que observemos la masa real de basura acumulada en el planeta y el plástico de uso único que desechamos diariamente, podremos visualizar alguna manera para participar activamente en la solución de estos problemas.

Lo que me quedo muy claro después de ver el documental completo es mi valor como consumidor responsable. Un consumidor que no solo busca lo que necesita, sino que también se fija en que material viene envuelto, el tipo de químicos que contiene, la seguridad del lugar donde fue fabricado, la responsabilidad en cuanto a los recursos utilizados en su manufactura y la huella de carbón de su transporte. Todo esto debe formar parte de nuestro vocabulario como consumidores. La industria masiva de alto consumo y desecho es cosa del pasado. La pequeña y micro empresa con la experiencia del consumidor en mente y responsabilidad ecológica y social es el presente.

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Declaro Amnesia

Declaro amnesia. No recuerdo nada de lo que me ha sucedido en los últimos 10 años. Se que estuve muy ocupada. Del tipo que no te permite hacer mas nada que no sea trabajar para alguien más. No recuerdo los cumpleaños que olvidé, las bodas a las que no confirmé asistencia; y también a las que confirmé asistir pero nunca llegué. Tampoco recuerdo los conciertos a los que no fui, las películas que no vi en el cine, los viajes que cancelé y a las personas que no visité cuando estuvieron en la ciudad.

 

La amnesia no es total. Hay algunas cosas que si recuerdo. Recuerdo viajes de trabajo en los cuales pude darme una escapadita para visitar algún museo o tomar una cerveza en cualquier bar cerca del hotel. Hablar con extraños en el tren. Conversaciones breves, de esas que dicen: no soy de aquí, estoy de paso, estoy cansada, quisiera tener tiempo para conocerte… para conocerme?

 

Al regresar la memoria se diluye, se pierden los detalles, los que pudieron ser importantes. Nunca tan importante como lo que me ocupa el tiempo, lo que me consume y apasiona al mismo tiempo. Tendré que diluirme siempre? Podré algún día habitar el medio, algún balance comedido entre nada y todo?

 

Hoy en día me ocupa estar conmigo misma. Voy al concierto, aunque vaya sola y lo disfruto. Cuando hablo con extraños, dejan de serlo con mucha facilidad. Cuando viajo voy al museo y lo disfruto, pero creo que no olvido con tanta facilidad, no me tengo que esforzar tanto, las cosas fluyen con mas calma, con menos apremio. Puedo estar, pensar y regresar con facilidad al estar. Tengo energía para actuar según el capricho momentáneo. Disfruto de los caprichos momentáneos ya que de alguna manera se convierten con frecuencia en nuevos y mejores hábitos.

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Nutrición y Aprendizaje

El colegio debe proveer ambientes de crecimiento para los niños; ambientes que incentiven y apoyen el aprendizaje. La salud y la nutrición son pilares del desarrollo humano y están dentro del hacer de una escuela. No olvidemos que el cuerpo y la mente son engranajes inseparables donde crecen y florecen nuestro saber y nuestro espíritu.

Habrán escuchado que somos lo que comemos; es muy cierto, pero tal vez no sabían que lo que comemos también define nuestra disposición para el pensamiento, el aprendizaje y el juego. En la escuela y en al hogar, los niños necesitan energía física y mental para poder participar activamente de todas las actividades a las que son expuestos; y un día escolar es extenuante, créanme.

La lonchera escolar debe ser nutritiva. Nuestro cuerpo necesitas azúcares para producir energía, y las mejores se encuentran en las frutas (frescas o secas). Las frutas también bombardean al organismo de vitaminas, minerales y fitonutrientes que promueven el funcionamiento adecuado de nuestro organismo y lo protegen de enfermedades. Las azúcares refinadas (bebidas carbonatadas, pastillas, dulces, donas) no tienen contenido nutricional y se consideran calorías vacías.

Al igual que las frutas, las verduras y vegetales deben estar siempre presentes en nuestra dieta. Son como un “todo en uno” aportándonos mega nutrición en platos altos en energía, livianos en grasas y de fácil digestión. Has tratado de leer un libro después de un almuerzo copioso? Imposible.

Los carbohidratos (pan, arroz y pasta) también nos proveen de energía. Siempre es recomendable el consumo de harinas integrales completas ya que aportan fibra, vitaminas y minerales. La harina blanca carece de estos nutrientes y es básicamente almidón. Es muy importante la fibra para el buen funcionamiento de los intestinos y la adecuada absorción de nutrientes al flujo sanguíneo.

Las grasa y aceites saturados (animales) están ligadas a enfermedades cardiovasculares y al alto colesterol sanguíneo, independientemente de la edad. Las comidas fritas con aceite no son recomendables. Los aceites mono-saturados (vegetales) son recomendables aunque nunca en exceso. Los ácidos grasos omega-3, que promueven la salud cardiovascular y la claridad mental, se pueden encontrar en nueces y semillas. Las nueces son muy buenas para combatir el cansancio mental y la fatiga.

El exceso de sal es un problema con los alimentos y condimentos procesados. Los chips de paquete, papitas y similares tienen alto contenido de sodio, grasas y los muy temidos colorantes y saborizantes (ligados a problemas de hiperactividad y atención). Hay que evitarlos a toda costa. Dato curioso: les sorprenderá saber que las sodas (que generalmente relacionamos con las azúcares) tienen un altísimo contenido de sodio (sal).

La leche entera (sin saborizantes ni colorantes) es un alimento completo al igual que los quesos y acompañan muy bien un desayuno de fruta y cereal.

La hidratación es muy importante durante la faena escolar. Agua en termo durante todo el día. Limpiamos impurezas a través de la orina y el sudor. Pues entonces tomemos mucho agua y sudemos mucho en el campo de deportes!

Recordemos que el balance entre vitaminas, minerales, proteínas y la asimilación de los nutrientes a través de las enzimas es lo que define nuestra química física y mental; nuestra salud. La comida fresca, sana y natural es segura, nutritiva y también hermosa. Aprendamos a apreciar a la naturaleza y sus frutos y participemos de la experiencia estética de la preparación de los alimentos y el respeto por nuestro cuerpo y el medio ambiente.

Los Hábitos de Mente y la Educación Artística

En la publicación “Pensamiento de Atelier: Cómo la enseñanza de las artes visuales pueden promover la disciplina de los hábitos de mente” Ellen Winner se enfoca en 8 hábitos de mente que promueven el razonamiento estratégico, la perspicacia, la perseverancia, la creatividad y la experticia a la hora de resolver problemas complejos.

Es este estudio, un grupo de investigadores tratan de aclarar la duda generalizada de que la inmersión de las artes en el aula, equivale a un mejor rendimiento en aritmética y lecto-escritura. ¿Será que los niños aprenden mejor cuando cantan y bailan? ¿Mejoran sus notas porque están expuestos a contenidos artísticos? ¿Estarán los contenidos de arte y música haciéndolos mas inteligentes? O, ¿será que la disposición mental requerida en el estudio de arte: los hábitos de mente del artista, son los causantes del aprendizaje holístico?

Los hábitos de mente aportan al estudiante las herramientas necesarias para producir aprendizajes, en lugar de meramente reproducirlos. Este estudio nos proporciona pistas sorprendentes en cuanto a los procesos involucrados en la creación artística y la manera en que los mismos motivan, promueven y guían el aprendizaje permanente.

Entonces, ¿qué son los hábitos de mente, cuál es su aplicación en el entorno académico y porque están siempre presentes en la creación artística? Los hábitos de mente del atelier se desarrollan y prosperan dentro de una estructura de demostración, trabajo independiente y sesiones de crítica constructiva. Esta estructura circular brinda un espacio abierto y sin restricciones, en el cual el estudiante aprende a través del docente, de sus compañeros y por si solo.

1- Desarrollo de experticia artística: Las artes brindan un espacio en el cual el estudiante será capaz de desarrollar una técnica a través de la adquisición de habilidades en medios y procesos artísticos.

2- “Enganche” y perseverancia: Los estudiantes son provocados y motivados a participar en actividades de su preferencia dentro de un marco de tiempo. Se incentiva a que aprendan a través de ensayo y error y que utilicen las dificultades encontradas (inclusive los fracasos) para construir nuevos aprendizajes.

3- Percibir con la imaginación: Hacer una imagen mental de algo que no puedes ver con los ojos. A los estudiantes se les invita a imaginar posibilidades que no son modeladas por el docente.

4- Expresar: Toda obra transmite una visión personal, y en consecuencia hace del proceso de experimentación y aprendizaje un proceso único.

5- Observar: La decontrucción de un todo en partes y observar la relación entre líneas, espacios, ritmos y repeticiones, etc. le brinda al estudiante la oportunidad de ver el mundo que lo rodea con nuevos ojos y entender analogías.

6- Reflexionar: La creación artística es un proceso de constante cuestionamiento, aclaración y evaluación. El ¿qué?, el ¿porqué? y el ¿cómo? le brindan al estudiante la oportunidad de ser autocrítico.

7- Extender y Explorar: No hay solo una respuesta correcta. Siempre hay especio para explorar nuevas posibilidades.

8- Entendimiento del Mundo del Arte: Explorar la historia, la cultura y a nosotros mismos a través del arte y la música le brinda al estudiante un entendimiento personal de las historias que nos hacen únicos y al vez semejantes. Humanos.

Todos estos hábitos de mente se aplican en el aprendizaje holístico. Cuando son aplicados en el entorno académico, la motivación (y los resultados) podrían mejorar drásticamente. La inmersión en las artes no es solo cantar números y bailar letras. La inmersión de las artes es enseñar con ambos hemisferios cerebrales en mente a la totalidad humana del estudiante en el entorno escolar.

La lonchera escolar es una herramienta de trabajo.

Que tema éste de los niños y lo que les gusta comer! Me pregunta mi hermana en ocasiones como hago para que mi sobrina coma cuando está en mi casa. Ya ella está grandecita, (tiene 8 años) y entiende algo sobre colorantes, azúcar y nutrición; hace muchas preguntas y finalmente termina comiendo lo que le sirvo. Pero no crean que es fácil, a veces decide simplemente no comer. Me parece que la única diferencia entre mi despensa y la de mi hermana es la oferta limitada que brinda la mía. Y no es que acá se coma vegetariano, sino que no hay burundangas.

En la mayoría de las casas hay muchas opciones para saciar el hambre sin tener en cuenta la alimentación. La despensa esta llena de galletas Oreo, Fruit Loops (que de fruit no tienen nada), sodas, Doritos, Pringles, Fruti Rollos (de sandía… wow), frutas enlatadas, salchichitas enlatadas, jugos morados, rojos y amarillos. Todo esto compite con el plato de pasta y brócoli del almuerzo. Los padres dirán que estos “treats” son para el postre y para la lonchera. ¿Cuál lonchera? ¿La lonchera escolar?

Bueno, comencemos por definir la utilidad de la nutrición en el entorno escolar. El niño necesita una nutrición apropiada para la actividad escolar de la misma manera que un atleta necesita una dieta adecuada al deporte que practica. La lonchera escolar debe contener alimentos que ayuden al niño a mejorar su concentración, hidratación y nivel de energía.

En el horario escolar hay 2 periodos de receso. El primero dura unos 15 min. aproximadamente y se ofrece a la media mañana para salir del aula, beber agua, ir al baño y comer algo para matar la fatiga hasta la hora de almuerzo. El primer problema que encontramos los docentes en la mañana (además del tranque y la tardanza), son los chicos que no desayunaron. Estos no tienen fatiga, tienen hambre. Toca el primer timbre y salen disparados para la tiendita a engullirse de lo que encuentran a su paso. La oferta? Empanadas de carne o queso (¿carne de cuándo? y ¿queso de qué?, nadie sabe), orejitas (muy fritas y azucaradas), galletas, dulces, jugos de todos los colores (he visto unos azules) y soda. Balanceado, verdad? Este chico entra al salón después del receso y experimenta un subidón de azúcar que se caracteriza por la falta de concentración, inquietud física y mental, sed y muchas ganas de orinar. En una oficina nuestro nivel de productividad bajaría mucho, en el entorno escolar la productividad se nulifica. Este chico no está listo para nada que tenga que ver con aprender.

Recomiendo verificar que el niño tenga la costumbre de desayunar en casa. No hay tiempo? Un batido de guineo o avena, una tostada integral, frutas y jugo natural. Mucho de esto se puede llevar en el camino. A mi el batido de guineo hasta contenta me pone. A las 9:30 de la mañana el chico que desayunó aprovechó las dos primeras clases (usualmente matemáticas, química, física) fue bastante productivo y probablemente tenga que ir al baño a evacuar. Fantástico! Suena extraño, pero el metabolismo de los chicos determina su estado de ánimo y disposición en el aula. Un niño que no toma suficiente agua, está constipado o con diarrea a causa de una mala nutrición, no se siente bien y no aprende bien.

Este chico no tiene hambre pero se le antojan las nueces y el yogurt que trae en la lonchera para matar la fatiga de la mañana. Comparte unas pasitas con la compañera de a lado y se come una manzana.

A la mitad del día los chicos ya han tenido mucho de las cuatro paredes y necesitan algo de sol y aire puro. El recreo es mas importante que comer para muchos pequeños. Trata de que la comida de la lonchera sea liviana y nutritiva. El chico podrá comer pasta o carnes cuando llegue a casa después de la jornada escolar. Para el mediodía puedes ponerle un emparedado (o dos para los adolescentes comelotodo) de atún, queso o pavo con lechuga, tomates y pepinillos. Elimina el ketchup que es azúcar con color rojo. Las verduras no son muy populares precisamente por que compiten con la burundanga. Si eliminas la burundanga, pues los palitos de zanahoria y apio se verán  mucho más apetitosos. Cuidado con los aderezos. Mucha agua en termo y durante el día. Hay chicos que les encanta tomar leche. Pues muy bien, solo que ten cuidado con las leches con saborizantes y colorantes. Un tetra-pak pequeño de leche entera está bien. Trata de que los jugos sean naturales. La mayoría de los jugos procesados carecen de los nutrientes que prometen tener. Los colorantes pueden convertirse en un problema durante la etapa escolar ya que están ligados a problemas de atención y aprendizaje. Hay que evitarlos dentro de nuestras posibilidades. Un trozo de pan de guineo o frutas frescas suena a un buen postre. Si va a haber deporte en la tarde y el chico va a llegar después de las 2:00 p.m. a casa, una barra de chocolate lo mantendrá vivo hasta el almuerzo fuerte. Esperemos que no se la coma en la mañana. Los muchachos más grandes cuando entrenan en algún deporte tienen mayor entendimiento del poder de los alimentos y tienden a ser mas cautos con las azúcares refinadas. Las necesidades de nutrición van a variar mucho dependiendo de la edad del niño, pero la constante en la escuela es el aprendizaje. Vienen a la escuela a aprender y para esa tarea deben ser alimentados. La lonchera escolar es tan importante como la maleta, los libros, los lápices y los cuadernos; ya que tiene una función dentro del proceso de aprendizaje.

Volviendo a mi sobrina… cuando me dice que ella lo que quiere es algo dulce, le pregunto si sabe por qué? Cuando me dice que el jugo de naranja de mi casa no sabe a naranjas, pues le digo que tal vez necesita saborear el jugo para saber a lo que saben las naranjas de verdad, sin tanta azúcar. La sandía y la piña son mejor en trozos que de una lata, huelen y saben a fruta de verdad y algunos niños no saben la diferencia por que comen poca fruta fresca. La última vez que estuvo aquí abrió la nevera buscando helado y no encontró nada. Le propuse esperar hasta la cena y luego salir a comer un barquillo y le pareció buena idea. Para la cena hicimos la salsa de tomate juntas, y ella decidió ponerle más albahaca por que olía muy bien. Luego el barquillo me lo tuve que terminar yo, ya que ella estaba muy ocupada echándome un cuento antes de caer dormida camino a su casa. Estos chicos, se crecen muy rápido… no?

Lo que aprendí en Estudios Sociales de 4º grado de primaria.

En economía se consideran recursos todos aquellos medios que contribuyen a la producción y distribución de los bienes y servicios de que los seres humanos hacen uso. Estos recursos pueden ser renovables o no renovables. Un recurso natural es considerado como renovable si se puede restaurar por procesos naturales a una velocidad similar o superior a la de consumo por los seres humanos. Un recurso natural es considerado no renovable si no puede ser producido, cultivado, regenerado o reutilizado a una escala tal que pueda sostener su tasa de consumo. Estos recursos frecuentemente existen en cantidades fijas o son consumidos mucho más rápido de lo que la naturaleza puede recrearlos.

Gracias por aclararme el asunto Wikipedia. La última vez que tuve que ubicar recursos, tanto renovables como no renovables en un mapa, estaba en 4º grado de escuela primaria. Ubicar en un croquis las riquezas de nuestro país y saber enumerarlas no fue todo lo que aprendimos. Para muchos de nosotros, parecía increíble que en Panamá hubiesen yacimientos de oro y cobre. Nuestras exportaciones no tenían nada que ver con los recursos no renovables que poseían las naciones poderosas; como el carbón y el petróleo. Nuestra economía se basaba, segeun nuestro libro de Estudios Sociales, en la agricultura, y mas que nada, en los servicios.

El maestro de Estudios Sociales nos explicó sobre el significado de la palabra renovable. En los años 80’s la palabra conservación no se utilizaba tan ampliamente, pero la palabra sostenible si. Para poder utilizar y exportar los productos locales, se debía hacer uso sostenible de los mismos. Lo de la sostenibilidad era bastante obvio. Si se consume mas de lo que la tierra tiene tiempo de reponer, pues nos quedamos sin nada, ni para nosotros, ni para los demás. Y si el hombre no repone a tiempo, pues disminuye paulatinamente lo que tenemos a disponibilidad y ahí la cosa si se pone jodida. Recuerdo también las preguntas con respecto a los recursos no renovables. Nos preguntábamos por que Panamá no sacaba todo ese oro y competía con otros mercados, y se volvía un país rico, que nada que ver con el tercer mundo, que si super autopistas y carros voladores y mega ciudades… No vale el oro mucho dinero?, le preguntábamos al maestro de 4º grado.

Nos explicó el maestro que si bien era cierto que en suelo panameño existían estos minerales, los yacimientos no eran lo suficientemente grandes para justificar el costo de su extracción, y hasta ahí llegó nuestra fantasía de primer mundo y carros volando por la mega ciudad de Panamá en 1985. En ningún momento nos hablaron del impacto al medio ambiente que tiene la minería. La conservación es un tema que se ha incluido recientemente en el currículo nacional. La respuesta del maestro fue satisfactoria en ese momento. Lo que me quedó de la lección en recursos no renovables fue que tal vez no todo lo que tenemos a disposición debemos explotarlo. Eso se quedó mucho en mi. Que tamaño pueden tener los yacimientos de oro y cobre en Panamá, no se. Pero si se que podemos creer tener riquezas; que si se entienden como aisladas del proceso y el impacto que conlleva crearlas, nos haría caer en un engaño nefasto.

No consideramos el costo extendido de la extracción de los minerales. El precio en el mercado no incluye el valor monetario del agua que se utiliza en su extracción, no incluye el costo de la vegetación que se pierde en la creación de una mina, no incluye el costo de la salud de las personas que viven, respirar y comen de las tierras aledañas a una mina. Si a todos estos factores se les adjudicara un precio monetario; la minería vendría siendo un pésimo negocio. Gramos de oro podrían costar vidas humanas. No me lo crean mucho a mi, que no soy economista. Averigüémoslo con los pueblos que han vivido en carne propia la devastación de la minería en Perú, Argentina, Chile, y tantos otros países latinoamericanos.

Panamá tiene un recurso hídrico que se pone en riesgo a través de la minería. No olvidemos que Panamá es un país de servicios. Ponemos en riesgo nuestra credibilidad a nivel mundial y el espacio de crecimiento de industrias como el turismo sostenible y ecológico. Conservemos lo mas ventajoso y abundante, que es agua y biodiversidad. Acaso no tienen valor estos recursos? Son valiosísimos y lo aprendimos en el colegio, el asunto es que en el camino se nos olvidan las cosas importantes.

El mayor valor que tiene un país, independientemente de sus recursos renovables o no renovables es su recurso humano. Entendamos que invertir en educación, salud y familia es la estrategia económica mas certera. Todo lo demás es bastante cosmético. Soy educadora y me toca apostar al recurso que le veo mayor potencial de crecimiento y valor.

Educación: Las necesidades del mundo actual vs. las necesidades del niño actual.

Todo padre quiere lo mejor para su hijo. No creo que haya proyecto mas riesgoso, ni trabajo mas arduo que tener hijos, criarlos y educarlos. Admiro muchísimo a las parejas que emprenden este proyecto en conjunto. Cada vez que le digo a algún amigo el cariño y la admiración que siento cuando lo veo a la par de su hijo; haciendo tareas, conversando o en el parque en la tardecita de media semana, me encuentro con respuestas llenas de dudas y culpabilidad. Será que ni haciendo las cosas bien nos sentimos seguros de verdaderamente estar dándole a los niños los que necesitan?

Los padres en consenso buscan escuelas que les brinden la tranquilidad de que sus hijos van a salir bien preparados. La verdad no conozco ninguna escuela que eduque y forme a los chicos, sin la participación activa de los padres. Y he ahí el asunto. No creo que haya una escuela mejor que otra. Me parece que hay escuelas para cada caso en particular, para cada familia, para cada niño. Muchos padres me consultan sobre la oferta educativa en Panamá. En Panamá hay escuelas para suplir las necesidades especiales de los pequeños, lo que me parece que falta es mas preparación y espacios de crecimiento para los profesionales de la educación especial, que al fin y al cabo, hacemos de alguna u otra manera todos los docentes.  Ha incrementado muchísimo el índice de diagnósticos en niños de edad escolar. El déficit de atención es el diagnostico mas común. También podemos encontrar en menor proporción la dislexia, disgrafía, dislalia, Síndrome de Asperger’s, Síndrome de Tourette’s y algunos espectros del autismo. En las aulas también participan niños con parálisis cerebral y Síndrome de Down’s a través de programas de inclusión y currículos diseñados para sus necesidades especiales. Si hay un momento excitante para ser maestro, es ahora mismo. En ocasiones los padres llegan con toda la información que la escuela necesita para poder apoyar al niño en sus necesidades. Estos casos tienen resultados maravillosos. Niños que completan y superan sus terapias, avances en aprendizaje y socialización, mejor manejo por los padres del diagnostico y maduración y felicidad en la escuela por el niño. En otras ocasiones, no hay comunicación abierta con los padres y terapeutas, las terapias son esporádicas e intermitentes, no se tiene acceso a diagnósticos y en resumidas cuentas es bastante poco lo que se puede hacer por el niño y su adecuado aprendizaje. Esto es muy frustrante. Saber que un niño pudo haber superado contratiempos a través de una intervención de terapias tempranas y ver como se frustra y en vez de avanzar, retrocede y se estanca. Todos los docentes hemos experimentado lo bueno y lo malo de la educación.

Educar en estos tiempos es un reto grandísimo y requiere de mucha investigación y experimentación en el salón de clases. Esto equivale a profesionales especializados entrenando y apoyando constantemente al maestro; tiempo y espacios para talleres y una adecuada remuneración económica. En un salón promedio se puede tener hasta un 30% de niños con necesidades especiales. Es cierto que se enseña de manera distinta para cada niño y que las necesidades especiales de los mismos han crecido muchísimo en los últimos años. También es cierto que las escuelas han optado por disminuir la cantidad de niños por aula para poder tener una atención mas individualizada. Esto sube los costos de las escuelas privadas y enfrasca en discusiones interminables a los educadores del sector oficial. Hay aulas con un docente para cada 40 niños, muchos de los cuales quedarán rezagados, experimentaran rechazo y optarán por abandonar los estudios. En el caso de las escuelas privadas este tipo de estudiante se mueve de colegio en colegio hasta que logra a duras penas su bachillerato. No todos tienen padres que puedan costear semejante hazaña. Muchos de los chicos que abandonan las aulas optan por las calles y las pandillas. El resto de esta historia la conocemos de sobra.

Si lo que queremos enseñar es el amor por el aprendizaje, es imperativo saber de que manera aprende cada niño, y adecuar el contenida para cada tipo de aprendizaje. Esta flexibilidad permite al docente tomar las decisiones necesarias para que los obstáculos se superen. La escuela debe en todo momento apoyar al docente. No somos los docentes los que hacemos a la escuela? Es importante conocer bien a nuestros hijos a la hora de escoger el lugar donde lo vamos a matricular. Tal vez el colegio del que me gradué fue muy bueno para mi, pero mi hijo puede que necesite un ambiente mas reducido y personalizado. En el caso de la educación oficial, grandísimos cambios se deben poner en práctica, estamos en pañales en cuanto a actualización docente. No se si soy insensata, pero a veces me pregunto como el MEDUCA no tiene un traductor de planta para que, semanalmente, cada docente reciba, en español, las publicaciones de tantas revistas de educación que se encuentran en línea. Con pulsar n botón tengo acceso a los últimos artículos publicados por las mejores universidades. Por qué no se usa lo que tenemos a mano? Todavía no usamos el Internet como herramienta. La Biblioteca del Congreso de EEUU esta en línea, usémosla. Este es solo un ejemplo, de millones. Hagan las busquedas. Información es lo que sobra. Criterio? Otra historia.

En las publicaciones mensuales de la escuela de estudios de post-grado de la Universidad de Harvard leo con frecuencia artículos sobre la crisis educativa norteamericana, el alto índice de abandono escolar y la falta de recursos de las universidades estatales para competir en la economía global. Me causa un poco de gracia esta simplificación sistemática del problema. Nuevamente me pregunto, para que educamos? Educamos a seres humanos que deben participar activamente de la toma de decisiones, que harán que la humanidad ajuste sus necesidades a la oferta limitada del planeta? Educamos a seres comprometidos con ideales mas altruistas que los nuestros o esperamos que nuestros hijos tengan las armas y las municiones listas para competir por el mercado mas accesible… a cualquier costo? Mas preguntas que respuestas en la labor de educar. Por lo pronto los docentes, seguiremos leyendo, escribiendo y cuestionando.