El colegio debe proveer ambientes de crecimiento para los niños; ambientes que incentiven y apoyen el aprendizaje. La salud y la nutrición son pilares del desarrollo humano y están dentro del hacer de una escuela. No olvidemos que el cuerpo y la mente son engranajes inseparables donde crecen y florecen nuestro saber y nuestro espíritu.

Habrán escuchado que somos lo que comemos; es muy cierto, pero tal vez no sabían que lo que comemos también define nuestra disposición para el pensamiento, el aprendizaje y el juego. En la escuela y en al hogar, los niños necesitan energía física y mental para poder participar activamente de todas las actividades a las que son expuestos; y un día escolar es extenuante, créanme.

La lonchera escolar debe ser nutritiva. Nuestro cuerpo necesitas azúcares para producir energía, y las mejores se encuentran en las frutas (frescas o secas). Las frutas también bombardean al organismo de vitaminas, minerales y fitonutrientes que promueven el funcionamiento adecuado de nuestro organismo y lo protegen de enfermedades. Las azúcares refinadas (bebidas carbonatadas, pastillas, dulces, donas) no tienen contenido nutricional y se consideran calorías vacías.

Al igual que las frutas, las verduras y vegetales deben estar siempre presentes en nuestra dieta. Son como un “todo en uno” aportándonos mega nutrición en platos altos en energía, livianos en grasas y de fácil digestión. Has tratado de leer un libro después de un almuerzo copioso? Imposible.

Los carbohidratos (pan, arroz y pasta) también nos proveen de energía. Siempre es recomendable el consumo de harinas integrales completas ya que aportan fibra, vitaminas y minerales. La harina blanca carece de estos nutrientes y es básicamente almidón. Es muy importante la fibra para el buen funcionamiento de los intestinos y la adecuada absorción de nutrientes al flujo sanguíneo.

Las grasa y aceites saturados (animales) están ligadas a enfermedades cardiovasculares y al alto colesterol sanguíneo, independientemente de la edad. Las comidas fritas con aceite no son recomendables. Los aceites mono-saturados (vegetales) son recomendables aunque nunca en exceso. Los ácidos grasos omega-3, que promueven la salud cardiovascular y la claridad mental, se pueden encontrar en nueces y semillas. Las nueces son muy buenas para combatir el cansancio mental y la fatiga.

El exceso de sal es un problema con los alimentos y condimentos procesados. Los chips de paquete, papitas y similares tienen alto contenido de sodio, grasas y los muy temidos colorantes y saborizantes (ligados a problemas de hiperactividad y atención). Hay que evitarlos a toda costa. Dato curioso: les sorprenderá saber que las sodas (que generalmente relacionamos con las azúcares) tienen un altísimo contenido de sodio (sal).

La leche entera (sin saborizantes ni colorantes) es un alimento completo al igual que los quesos y acompañan muy bien un desayuno de fruta y cereal.

La hidratación es muy importante durante la faena escolar. Agua en termo durante todo el día. Limpiamos impurezas a través de la orina y el sudor. Pues entonces tomemos mucho agua y sudemos mucho en el campo de deportes!

Recordemos que el balance entre vitaminas, minerales, proteínas y la asimilación de los nutrientes a través de las enzimas es lo que define nuestra química física y mental; nuestra salud. La comida fresca, sana y natural es segura, nutritiva y también hermosa. Aprendamos a apreciar a la naturaleza y sus frutos y participemos de la experiencia estética de la preparación de los alimentos y el respeto por nuestro cuerpo y el medio ambiente.

En la publicación “Pensamiento de Atelier: Cómo la enseñanza de las artes visuales pueden promover la disciplina de los hábitos de mente” Ellen Winner se enfoca en 8 hábitos de mente que promueven el razonamiento estratégico, la perspicacia, la perseverancia, la creatividad y la experticia a la hora de resolver problemas complejos.

Es este estudio, un grupo de investigadores tratan de aclarar la duda generalizada de que la inmersión de las artes en el aula, equivale a un mejor rendimiento en aritmética y lecto-escritura. ¿Será que los niños aprenden mejor cuando cantan y bailan? ¿Mejoran sus notas porque están expuestos a contenidos artísticos? ¿Estarán los contenidos de arte y música haciéndolos mas inteligentes? O, ¿será que la disposición mental requerida en el estudio de arte: los hábitos de mente del artista, son los causantes del aprendizaje holístico?

Los hábitos de mente aportan al estudiante las herramientas necesarias para producir aprendizajes, en lugar de meramente reproducirlos. Este estudio nos proporciona pistas sorprendentes en cuanto a los procesos involucrados en la creación artística y la manera en que los mismos motivan, promueven y guían el aprendizaje permanente.

Entonces, ¿qué son los hábitos de mente, cuál es su aplicación en el entorno académico y porque están siempre presentes en la creación artística? Los hábitos de mente del atelier se desarrollan y prosperan dentro de una estructura de demostración, trabajo independiente y sesiones de crítica constructiva. Esta estructura circular brinda un espacio abierto y sin restricciones, en el cual el estudiante aprende a través del docente, de sus compañeros y por si solo.

1- Desarrollo de experticia artística: Las artes brindan un espacio en el cual el estudiante será capaz de desarrollar una técnica a través de la adquisición de habilidades en medios y procesos artísticos.

2- “Enganche” y perseverancia: Los estudiantes son provocados y motivados a participar en actividades de su preferencia dentro de un marco de tiempo. Se incentiva a que aprendan a través de ensayo y error y que utilicen las dificultades encontradas (inclusive los fracasos) para construir nuevos aprendizajes.

3- Percibir con la imaginación: Hacer una imagen mental de algo que no puedes ver con los ojos. A los estudiantes se les invita a imaginar posibilidades que no son modeladas por el docente.

4- Expresar: Toda obra transmite una visión personal, y en consecuencia hace del proceso de experimentación y aprendizaje un proceso único.

5- Observar: La decontrucción de un todo en partes y observar la relación entre líneas, espacios, ritmos y repeticiones, etc. le brinda al estudiante la oportunidad de ver el mundo que lo rodea con nuevos ojos y entender analogías.

6- Reflexionar: La creación artística es un proceso de constante cuestionamiento, aclaración y evaluación. El ¿qué?, el ¿porqué? y el ¿cómo? le brindan al estudiante la oportunidad de ser autocrítico.

7- Extender y Explorar: No hay solo una respuesta correcta. Siempre hay especio para explorar nuevas posibilidades.

8- Entendimiento del Mundo del Arte: Explorar la historia, la cultura y a nosotros mismos a través del arte y la música le brinda al estudiante un entendimiento personal de las historias que nos hacen únicos y al vez semejantes. Humanos.

Todos estos hábitos de mente se aplican en el aprendizaje holístico. Cuando son aplicados en el entorno académico, la motivación (y los resultados) podrían mejorar drásticamente. La inmersión en las artes no es solo cantar números y bailar letras. La inmersión de las artes es enseñar con ambos hemisferios cerebrales en mente a la totalidad humana del estudiante en el entorno escolar.

Que tema éste de los niños y lo que les gusta comer! Me pregunta mi hermana en ocasiones como hago para que mi sobrina coma cuando está en mi casa. Ya ella está grandecita, (tiene 8 años) y entiende algo sobre colorantes, azúcar y nutrición; hace muchas preguntas y finalmente termina comiendo lo que le sirvo. Pero no crean que es fácil, a veces decide simplemente no comer. Me parece que la única diferencia entre mi despensa y la de mi hermana es la oferta limitada que brinda la mía. Y no es que acá se coma vegetariano, sino que no hay burundangas.

En la mayoría de las casas hay muchas opciones para saciar el hambre sin tener en cuenta la alimentación. La despensa esta llena de galletas Oreo, Fruit Loops (que de fruit no tienen nada), sodas, Doritos, Pringles, Fruti Rollos (de sandía… wow), frutas enlatadas, salchichitas enlatadas, jugos morados, rojos y amarillos. Todo esto compite con el plato de pasta y brócoli del almuerzo. Los padres dirán que estos “treats” son para el postre y para la lonchera. ¿Cuál lonchera? ¿La lonchera escolar?

Bueno, comencemos por definir la utilidad de la nutrición en el entorno escolar. El niño necesita una nutrición apropiada para la actividad escolar de la misma manera que un atleta necesita una dieta adecuada al deporte que practica. La lonchera escolar debe contener alimentos que ayuden al niño a mejorar su concentración, hidratación y nivel de energía.

En el horario escolar hay 2 periodos de receso. El primero dura unos 15 min. aproximadamente y se ofrece a la media mañana para salir del aula, beber agua, ir al baño y comer algo para matar la fatiga hasta la hora de almuerzo. El primer problema que encontramos los docentes en la mañana (además del tranque y la tardanza), son los chicos que no desayunaron. Estos no tienen fatiga, tienen hambre. Toca el primer timbre y salen disparados para la tiendita a engullirse de lo que encuentran a su paso. La oferta? Empanadas de carne o queso (¿carne de cuándo? y ¿queso de qué?, nadie sabe), orejitas (muy fritas y azucaradas), galletas, dulces, jugos de todos los colores (he visto unos azules) y soda. Balanceado, verdad? Este chico entra al salón después del receso y experimenta un subidón de azúcar que se caracteriza por la falta de concentración, inquietud física y mental, sed y muchas ganas de orinar. En una oficina nuestro nivel de productividad bajaría mucho, en el entorno escolar la productividad se nulifica. Este chico no está listo para nada que tenga que ver con aprender.

Recomiendo verificar que el niño tenga la costumbre de desayunar en casa. No hay tiempo? Un batido de guineo o avena, una tostada integral, frutas y jugo natural. Mucho de esto se puede llevar en el camino. A mi el batido de guineo hasta contenta me pone. A las 9:30 de la mañana el chico que desayunó aprovechó las dos primeras clases (usualmente matemáticas, química, física) fue bastante productivo y probablemente tenga que ir al baño a evacuar. Fantástico! Suena extraño, pero el metabolismo de los chicos determina su estado de ánimo y disposición en el aula. Un niño que no toma suficiente agua, está constipado o con diarrea a causa de una mala nutrición, no se siente bien y no aprende bien.

Este chico no tiene hambre pero se le antojan las nueces y el yogurt que trae en la lonchera para matar la fatiga de la mañana. Comparte unas pasitas con la compañera de a lado y se come una manzana.

A la mitad del día los chicos ya han tenido mucho de las cuatro paredes y necesitan algo de sol y aire puro. El recreo es mas importante que comer para muchos pequeños. Trata de que la comida de la lonchera sea liviana y nutritiva. El chico podrá comer pasta o carnes cuando llegue a casa después de la jornada escolar. Para el mediodía puedes ponerle un emparedado (o dos para los adolescentes comelotodo) de atún, queso o pavo con lechuga, tomates y pepinillos. Elimina el ketchup que es azúcar con color rojo. Las verduras no son muy populares precisamente por que compiten con la burundanga. Si eliminas la burundanga, pues los palitos de zanahoria y apio se verán  mucho más apetitosos. Cuidado con los aderezos. Mucha agua en termo y durante el día. Hay chicos que les encanta tomar leche. Pues muy bien, solo que ten cuidado con las leches con saborizantes y colorantes. Un tetra-pak pequeño de leche entera está bien. Trata de que los jugos sean naturales. La mayoría de los jugos procesados carecen de los nutrientes que prometen tener. Los colorantes pueden convertirse en un problema durante la etapa escolar ya que están ligados a problemas de atención y aprendizaje. Hay que evitarlos dentro de nuestras posibilidades. Un trozo de pan de guineo o frutas frescas suena a un buen postre. Si va a haber deporte en la tarde y el chico va a llegar después de las 2:00 p.m. a casa, una barra de chocolate lo mantendrá vivo hasta el almuerzo fuerte. Esperemos que no se la coma en la mañana. Los muchachos más grandes cuando entrenan en algún deporte tienen mayor entendimiento del poder de los alimentos y tienden a ser mas cautos con las azúcares refinadas. Las necesidades de nutrición van a variar mucho dependiendo de la edad del niño, pero la constante en la escuela es el aprendizaje. Vienen a la escuela a aprender y para esa tarea deben ser alimentados. La lonchera escolar es tan importante como la maleta, los libros, los lápices y los cuadernos; ya que tiene una función dentro del proceso de aprendizaje.

Volviendo a mi sobrina… cuando me dice que ella lo que quiere es algo dulce, le pregunto si sabe por qué? Cuando me dice que el jugo de naranja de mi casa no sabe a naranjas, pues le digo que tal vez necesita saborear el jugo para saber a lo que saben las naranjas de verdad, sin tanta azúcar. La sandía y la piña son mejor en trozos que de una lata, huelen y saben a fruta de verdad y algunos niños no saben la diferencia por que comen poca fruta fresca. La última vez que estuvo aquí abrió la nevera buscando helado y no encontró nada. Le propuse esperar hasta la cena y luego salir a comer un barquillo y le pareció buena idea. Para la cena hicimos la salsa de tomate juntas, y ella decidió ponerle más albahaca por que olía muy bien. Luego el barquillo me lo tuve que terminar yo, ya que ella estaba muy ocupada echándome un cuento antes de caer dormida camino a su casa. Estos chicos, se crecen muy rápido… no?

En economía se consideran recursos todos aquellos medios que contribuyen a la producción y distribución de los bienes y servicios de que los seres humanos hacen uso. Estos recursos pueden ser renovables o no renovables. Un recurso natural es considerado como renovable si se puede restaurar por procesos naturales a una velocidad similar o superior a la de consumo por los seres humanos. Un recurso natural es considerado no renovable si no puede ser producido, cultivado, regenerado o reutilizado a una escala tal que pueda sostener su tasa de consumo. Estos recursos frecuentemente existen en cantidades fijas o son consumidos mucho más rápido de lo que la naturaleza puede recrearlos.

Gracias por aclararme el asunto Wikipedia. La última vez que tuve que ubicar recursos, tanto renovables como no renovables en un mapa, estaba en 4º grado de escuela primaria. Ubicar en un croquis las riquezas de nuestro país y saber enumerarlas no fue todo lo que aprendimos. Para muchos de nosotros, parecía increíble que en Panamá hubiesen yacimientos de oro y cobre. Nuestras exportaciones no tenían nada que ver con los recursos no renovables que poseían las naciones poderosas; como el carbón y el petróleo. Nuestra economía se basaba, segeun nuestro libro de Estudios Sociales, en la agricultura, y mas que nada, en los servicios.

El maestro de Estudios Sociales nos explicó sobre el significado de la palabra renovable. En los años 80’s la palabra conservación no se utilizaba tan ampliamente, pero la palabra sostenible si. Para poder utilizar y exportar los productos locales, se debía hacer uso sostenible de los mismos. Lo de la sostenibilidad era bastante obvio. Si se consume mas de lo que la tierra tiene tiempo de reponer, pues nos quedamos sin nada, ni para nosotros, ni para los demás. Y si el hombre no repone a tiempo, pues disminuye paulatinamente lo que tenemos a disponibilidad y ahí la cosa si se pone jodida. Recuerdo también las preguntas con respecto a los recursos no renovables. Nos preguntábamos por que Panamá no sacaba todo ese oro y competía con otros mercados, y se volvía un país rico, que nada que ver con el tercer mundo, que si super autopistas y carros voladores y mega ciudades… No vale el oro mucho dinero?, le preguntábamos al maestro de 4º grado.

Nos explicó el maestro que si bien era cierto que en suelo panameño existían estos minerales, los yacimientos no eran lo suficientemente grandes para justificar el costo de su extracción, y hasta ahí llegó nuestra fantasía de primer mundo y carros volando por la mega ciudad de Panamá en 1985. En ningún momento nos hablaron del impacto al medio ambiente que tiene la minería. La conservación es un tema que se ha incluido recientemente en el currículo nacional. La respuesta del maestro fue satisfactoria en ese momento. Lo que me quedó de la lección en recursos no renovables fue que tal vez no todo lo que tenemos a disposición debemos explotarlo. Eso se quedó mucho en mi. Que tamaño pueden tener los yacimientos de oro y cobre en Panamá, no se. Pero si se que podemos creer tener riquezas; que si se entienden como aisladas del proceso y el impacto que conlleva crearlas, nos haría caer en un engaño nefasto.

No consideramos el costo extendido de la extracción de los minerales. El precio en el mercado no incluye el valor monetario del agua que se utiliza en su extracción, no incluye el costo de la vegetación que se pierde en la creación de una mina, no incluye el costo de la salud de las personas que viven, respirar y comen de las tierras aledañas a una mina. Si a todos estos factores se les adjudicara un precio monetario; la minería vendría siendo un pésimo negocio. Gramos de oro podrían costar vidas humanas. No me lo crean mucho a mi, que no soy economista. Averigüémoslo con los pueblos que han vivido en carne propia la devastación de la minería en Perú, Argentina, Chile, y tantos otros países latinoamericanos.

Panamá tiene un recurso hídrico que se pone en riesgo a través de la minería. No olvidemos que Panamá es un país de servicios. Ponemos en riesgo nuestra credibilidad a nivel mundial y el espacio de crecimiento de industrias como el turismo sostenible y ecológico. Conservemos lo mas ventajoso y abundante, que es agua y biodiversidad. Acaso no tienen valor estos recursos? Son valiosísimos y lo aprendimos en el colegio, el asunto es que en el camino se nos olvidan las cosas importantes.

El mayor valor que tiene un país, independientemente de sus recursos renovables o no renovables es su recurso humano. Entendamos que invertir en educación, salud y familia es la estrategia económica mas certera. Todo lo demás es bastante cosmético. Soy educadora y me toca apostar al recurso que le veo mayor potencial de crecimiento y valor.

Todo padre quiere lo mejor para su hijo. No creo que haya proyecto mas riesgoso, ni trabajo mas arduo que tener hijos, criarlos y educarlos. Admiro muchísimo a las parejas que emprenden este proyecto en conjunto. Cada vez que le digo a algún amigo el cariño y la admiración que siento cuando lo veo a la par de su hijo; haciendo tareas, conversando o en el parque en la tardecita de media semana, me encuentro con respuestas llenas de dudas y culpabilidad. Será que ni haciendo las cosas bien nos sentimos seguros de verdaderamente estar dándole a los niños los que necesitan?

Los padres en consenso buscan escuelas que les brinden la tranquilidad de que sus hijos van a salir bien preparados. La verdad no conozco ninguna escuela que eduque y forme a los chicos, sin la participación activa de los padres. Y he ahí el asunto. No creo que haya una escuela mejor que otra. Me parece que hay escuelas para cada caso en particular, para cada familia, para cada niño. Muchos padres me consultan sobre la oferta educativa en Panamá. En Panamá hay escuelas para suplir las necesidades especiales de los pequeños, lo que me parece que falta es mas preparación y espacios de crecimiento para los profesionales de la educación especial, que al fin y al cabo, hacemos de alguna u otra manera todos los docentes.  Ha incrementado muchísimo el índice de diagnósticos en niños de edad escolar. El déficit de atención es el diagnostico mas común. También podemos encontrar en menor proporción la dislexia, disgrafía, dislalia, Síndrome de Asperger’s, Síndrome de Tourette’s y algunos espectros del autismo. En las aulas también participan niños con parálisis cerebral y Síndrome de Down’s a través de programas de inclusión y currículos diseñados para sus necesidades especiales. Si hay un momento excitante para ser maestro, es ahora mismo. En ocasiones los padres llegan con toda la información que la escuela necesita para poder apoyar al niño en sus necesidades. Estos casos tienen resultados maravillosos. Niños que completan y superan sus terapias, avances en aprendizaje y socialización, mejor manejo por los padres del diagnostico y maduración y felicidad en la escuela por el niño. En otras ocasiones, no hay comunicación abierta con los padres y terapeutas, las terapias son esporádicas e intermitentes, no se tiene acceso a diagnósticos y en resumidas cuentas es bastante poco lo que se puede hacer por el niño y su adecuado aprendizaje. Esto es muy frustrante. Saber que un niño pudo haber superado contratiempos a través de una intervención de terapias tempranas y ver como se frustra y en vez de avanzar, retrocede y se estanca. Todos los docentes hemos experimentado lo bueno y lo malo de la educación.

Educar en estos tiempos es un reto grandísimo y requiere de mucha investigación y experimentación en el salón de clases. Esto equivale a profesionales especializados entrenando y apoyando constantemente al maestro; tiempo y espacios para talleres y una adecuada remuneración económica. En un salón promedio se puede tener hasta un 30% de niños con necesidades especiales. Es cierto que se enseña de manera distinta para cada niño y que las necesidades especiales de los mismos han crecido muchísimo en los últimos años. También es cierto que las escuelas han optado por disminuir la cantidad de niños por aula para poder tener una atención mas individualizada. Esto sube los costos de las escuelas privadas y enfrasca en discusiones interminables a los educadores del sector oficial. Hay aulas con un docente para cada 40 niños, muchos de los cuales quedarán rezagados, experimentaran rechazo y optarán por abandonar los estudios. En el caso de las escuelas privadas este tipo de estudiante se mueve de colegio en colegio hasta que logra a duras penas su bachillerato. No todos tienen padres que puedan costear semejante hazaña. Muchos de los chicos que abandonan las aulas optan por las calles y las pandillas. El resto de esta historia la conocemos de sobra.

Si lo que queremos enseñar es el amor por el aprendizaje, es imperativo saber de que manera aprende cada niño, y adecuar el contenida para cada tipo de aprendizaje. Esta flexibilidad permite al docente tomar las decisiones necesarias para que los obstáculos se superen. La escuela debe en todo momento apoyar al docente. No somos los docentes los que hacemos a la escuela? Es importante conocer bien a nuestros hijos a la hora de escoger el lugar donde lo vamos a matricular. Tal vez el colegio del que me gradué fue muy bueno para mi, pero mi hijo puede que necesite un ambiente mas reducido y personalizado. En el caso de la educación oficial, grandísimos cambios se deben poner en práctica, estamos en pañales en cuanto a actualización docente. No se si soy insensata, pero a veces me pregunto como el MEDUCA no tiene un traductor de planta para que, semanalmente, cada docente reciba, en español, las publicaciones de tantas revistas de educación que se encuentran en línea. Con pulsar n botón tengo acceso a los últimos artículos publicados por las mejores universidades. Por qué no se usa lo que tenemos a mano? Todavía no usamos el Internet como herramienta. La Biblioteca del Congreso de EEUU esta en línea, usémosla. Este es solo un ejemplo, de millones. Hagan las busquedas. Información es lo que sobra. Criterio? Otra historia.

En las publicaciones mensuales de la escuela de estudios de post-grado de la Universidad de Harvard leo con frecuencia artículos sobre la crisis educativa norteamericana, el alto índice de abandono escolar y la falta de recursos de las universidades estatales para competir en la economía global. Me causa un poco de gracia esta simplificación sistemática del problema. Nuevamente me pregunto, para que educamos? Educamos a seres humanos que deben participar activamente de la toma de decisiones, que harán que la humanidad ajuste sus necesidades a la oferta limitada del planeta? Educamos a seres comprometidos con ideales mas altruistas que los nuestros o esperamos que nuestros hijos tengan las armas y las municiones listas para competir por el mercado mas accesible… a cualquier costo? Mas preguntas que respuestas en la labor de educar. Por lo pronto los docentes, seguiremos leyendo, escribiendo y cuestionando.

Hace un par de años recibí una llamada en el colegio donde trabajaba. Una señora quería hablar conmigo sobre plantas. Para esa época estaba muy involucrada con el jardín comestible del colegio y mis estudiantes estaban publicando el progreso del proyecto a través de blogs en el Internet. Tenía algo de sentido que alguna maestra me contactara para algún consejo académico o alguna consulta sobre el jardín. No me esperaba la historia de la Sra. Frania.

Conocí a Frania Eissen en su casa después de haber conversado por teléfono en muchas ocasiones. Su hijo mayor, que vive en EEUU, había estado investigando plantas medicinales y había encontrado información sobre la Chaya.

La Chaya es un arbusto liso herbáceo, que pertenece a la familia de las Euforbiáceas y cuyo nombre científico es Cnidoscolus chayamansa. Se le llama también espinaca de árbol y es originaria de México y Guatemala en donde se le conoce y cultiva desde tiempos precolombinos. Crece muy bien en nuestro clima, aunque se conoce poco en Panamá. Es considerada una de las plantas mas nutritivas por su alto contenido de vitaminas y proteína. Este pasaje sobre la Chaya me gusta mucho:

José Díaz Bolio (1906-1998), conocido maestro de la ciencia Maya, en su crónica etnobotánica dedicada a dicho vegetal, comentó que, al combinarlo con el maíz y con la pepita de calabaza -llamada “ziquil” -, da lugar a un alimento excepcional, capaz de asegurar la subsistencia del ser humano durante largo tiempo.

El especialista meridano… relató su propia experiencia después de tomar un atole elaborado con ambos nutrientes…

… Pues bien, licuó dos cucharadas colmadas de harina de soya, cinco hojas de chaya -de tamaño regular-y medio vaso de agua. Aparte, en una olla de peltre, puso a hervir la cantidad de un vaso de agua. Tan pronto rompió el hervor, añadió lentamente lo licuado, que coció durante cinco minutos sin dejar de moverlo. Transcurrido ese tiempo, lo retiró del fuego y utilizó miel natural para endulzarlo.

“El resultado fue – describió Díaz Bolio – que a las tres de la madrugada despertamos con una sensación de resistencia física inusitada. Fue como si hubiésemos cenado un bistec de un cuarto de kilo de carne de res, pero sin los inconvenientes de la carne. Nos sentíamos sobrados de energía y con ánimos de encender la luz y ponernos a trabajar”.

Le estuve mandando hojas de Chaya a la Sra. Frania por algún tiempo para que le prepararan sus licuados. De nuestras conversaciones telefónicas sabía que padecía de cáncer del páncreas y que aunque frágil, seguía con muchas energías. Cuando las plantas de la escuela estuvieron lo suficientemente firmes y grandes para cortar estacas, corté unas cuantas para llevarle. El tiempo lunar era fantástico para el transplante. Llegué a su casa y me recibió con cordialidad. Por fín su voz tenía una cara! Y era una cara hermosa. Nos sentamos en su cocina a conversar como viejas amigas. Con voz muy firme me hablo de su enfermedad, de su vida, de su familia. Historias que se remontaban al Holocausto. Su nieto llego a interrumpir en varias ocasiones para ver a las estacas milagrosas, un hermoso niño coleccionista de semillas. Frania me presento a su esposo y al resto de sus nietos, vimos fotos. Caímos en cuenta de que tal vez nos pudimos haber conocido con anterioridad en el Hospital del Niño; donde ella había sido voluntaria por muchos años y yo había dictado talleres de arte. También nos atendíamos con el mismo homeópata.

Hablamos bastante esa noche. Hablamos sobre plantas, sobre la salud y sobre la fe. Me dijo muy convencida, que nuestras vidas se habían cruzado por algún motivo, que sentía que Dios estaba sentado con nosotras en esa cocina. Frania me regaló una sábila esa noche. Cuando nos despedimos le pedí que no solo tomara el licuado de la Chaya, ya que la pulpa era muy nutritiva también. “Me cuesta tragar, sabes… es doloroso, pero yo trato…” Le di un abrazo y noté la fragilidad de su cuerpo. Su esposo me abrazó también. No fue hasta mediados del año pasado que supe que Frania había fallecido.

Estaba en mi casa y lo primero que miré al saber la noticia fue la sábila que me regaló la noche que la conocí. “Sabes que Frania me regaló esa sábila…?” fue lo que le dije. Y ahí estaba, (aquí esta) fuerte y verde. Sana. Claro que lloré, me dio muchísima tristeza saber que la Sra. Frania ya no estaba con nosotros. Pero no dejo de preguntarme si Frania me acompaña, fuerte y firme, en las plantas que me rodean todos los días.

En Panamá se están dando luchas ciudadanas para protegernos de leyes abiertas y permisivas para concesiones mineras que tanto dañarían a nuestras aguas, tierras y gentes. Los primeros afectados serían nuestros hermanos campesinos, pero la devastación no tardaría en tocar las altas puertas de cristal en nuestra “moderna y cosmopolita” ciudad. No somos inmunes a los daños a nuestras aguas. Recordemos eso. Recordémoslo siempre.

Les comparto algunos consejos verdes para aplicar en casa. Cuando hacemos algo, por mas pequeño que sea, nos sentimos parte de la solución, y esto no solo nos da esperanza. El cambio de actitud nos da poder. Que tengan un buena semana y ojo con la minería!

  • Apaga la luz siempre que no la necesites. No malgastes la luz cuando no sea necesaria. Aprovecha la luz natural, pinta de colores claros las paredes y los techos. Reduce al mínimo la iluminación ornamental.
  • Utiliza las escaleras, olvida el ascensor. Un recorrido de 15 segundos en ascensor equivale a mantener encendida una bombilla de 60 vatios durante 1 hora. Sube a pie las escaleras en vez de tomar el ascensor, es bueno para el medio ambiente y para ponerte en forma.
  • Cambia tus bombillos por otros de bajo consumo. Una bombilla de bajo consumo comparada con una normal ahorra en un año casi $82. Si cambias 5 bombillas normales (con un uso medio de 5 horas diarias) por otras de bajo consumo evitaríamos unos 250 Kg. de CO2 al año. Basta con comprar lámparas y bombillos clase “A” para lograr una mayor eficiencia y un ahorro a medio y largo plazo.
  • Desconecta los aparatos eléctricos cuando no los utilices. Los aparatos como televisores, computadoras, microondas y DVD’s en estado de espera consumen 15% de su consumo total. En algunos casos, el consumo de estos aparatos en “stand-by” puede llegar a sumar el 10% del consumo total del hogar. Si colocamos una regleta con interruptor para cortar totalmente la corriente que les llega podríamos reducir 39 Kg. de CO2 a año.
  • Vístete según la temporada. Si usas ropa liviana en casa, evitaras tener que prender el aire acondicionado. En Panamá hace calor. Usa sandalias y mangas cortas. No hay nada de malo con usar ropa liviana en un país tropical. Atrévete a andar descalzo en casa!
  • No dejes la plancha encendida. Una hora de plancha equivale a 20 horas de televisión o siete de computadora. Intenta planchar grandes cantidades de ropa y apágala si no la estás utilizando. O mejor aún, no planches tu ropa. Yo no lo hago.
  • Haz uso eficiente de tu vehículo. No uses el carro en pequeños trayectos en los que puedes ir caminando. Con la bicicleta ahorras hasta 240 Kg. de CO2 al año. Si debes usar el carro, intenta que al menos vayan ocupados el mayor número de asientos en el trayecto.

Te animas? Mas consejos verdes aquí.